En enero de 2008 hubo quien dijo que la economía española "iba mal", que España estaba en crisis. Tras escuchar este mensaje “catastrofista” se dejaron oír las voces de banqueros y empresarios que no solo respaldaban la política económica del gobierno y sus previsiones, sino que auguraban buenas perspectivas para el presente año. En las semanas posteriores los dos partidos políticos con posibilidades de gobernar ofrecieron a los ciudadanos sus programas electorales. También entonces hubo quien, analizando las previsiones y promesas del contrario, se atrevió a acusarle de "mentiroso" y a afirmar que estaba "engañando a los españoles". Teniendo en cuenta que la economía española había crecido al 3'8% a lo largo del 2007, que organismos internacionales como la Comisión Europea pronosticaban un crecimiento del 2’7% para España y del 1’8 para la zona euro, que se habían creado más de 3 millones de empleos en los últimos cuatro años, y que la tasa de paro era del 8%, ¿habría sido lógico acusar de “mentiroso” o de “engañar a los ciudadanos” a quien, en su programa electoral, prometía llevar a cabo políticas que situasen el crecimiento económico del país en el 4% al final de la presente legislatura, que el superávit alcanzaría el 3% del PIB, un aumento de ingresos motivados por el incremento del empleo y la actividad económica, o situar la tasa del paro en el 6’5% tras crear 2.200.000 puestos de trabajo en los próximos cuatro años?. Seguramente lo fuese para quien ya pregonaba el “España va mal”. Lo curioso es que todas estas previsiones y promesas electorales las haya realizado quien, desde enero de 2008, ya hablaba de “crisis”, el de “las ideas claras”, el salva patrias, el nuevo “milagro”.

Programa de Gobierno Partido Popular 2008. Las ideas claras: con Rajoy es posible
665. Llevaremos a cabo políticas que permitan que nuestra economía se sitúe en un escenario de aceleración del crecimiento económico hasta situarse en el entorno del 4 por 100 al final de la legislatura.

667. Nuestra política presupuestaria nos conducirá a un superávit que avanzará en la próxima legislatura hasta situarse, al final de la misma, en el entorno del 3 por 100 del PIB.

668. Este superávit será el resultado de un considerable esfuerzo de contención del gasto corriente de todas las Administraciones Públicas y del aumento de los ingresos motivado por el incremento del empleo y la actividad económica.

788. Nuestro objetivo para finales de la próxima legislatura es situar la tasa de paro en el 6,5 por 100 y aumentar la convergencia entre los parámetros de empleo femenino y masculino, así como entre las distintas Comunidades Autónomas.

789. Nuestra meta es que se creen 2.200.000 puestos de trabajo en la próxima legislatura y situar la tasa de actividad femenina en niveles cercanos al 70 por 100. Queremos que la tasa de actividad se sitúe en el entorno del 78 por 100 para el conjunto de la población.


ENLACE RECOMENDADO:
- Entrevista a José Carlos Díez, economista jefe de intermoney

ARTÍCULO RECOMENDADO:
- Euskadi paga las consecuencias de no vivir del ladrillazo: la tasa de paro más baja del Estado
- ¡Vaya personaje!