El corazón de la música y el baile dejó de latir tras hacerlo durante cuarenta años como ningún otro lo ha hecho, lo hace ni lo hará jamás. Se ha ido el mito que ya es leyenda, el niño triste que quiso vivir, siendo adulto, la infancia robada, el Peter Pan de carne y hueso que volaba e hipnotizaba con melodías interpretadas y coreografiadas a la perfección, el artista del guante blanco, el inventor del "paseo lunar" en la Tierra, la revolución del videoclip, el hombre de los récords, el REY del pop, del rock y del soul, el niño negro que vivía en el cuerpo de un hombre blanco. La pista de baile se viste de luto mientras su legado suena hoy más que nunca.