Los bancos han pasado del crédito para todo al no hay préstamos para nada. Encontrar un banco que financie una hipoteca o un préstamo personal se ha convertido en poco menos que una misión imposible. Aquellos que jugaron a la ruleta rusa con nuestro dinero no conceden los créditos del ICO pero sí sufragan fichajes futbolísticos, conceden menos créditos a los hogares pero no les tiembla el pulso a la hora de pagar indemnizaciones millonarias. A este espectáculo indignante se suma la aseguradora que paga millones a quienes forjaron su bancarrota o la doble moral de una CEOE que pide el abaratamiento del despido para afrontar la crisis mientras indemniza con cifras de siete dígitos a quien no tiene sintonía con su presidente. Y la culpa de todo la tendrá, como no, Zapatero, para todo Zapatero...