Hoy no se habla de otra cosa: la nariz de la Esteban. No hay periódico digital que se haya resistido a mostrar la portada del último número de la revista Lecturas retratando a una irreconocible ex de Jesulín con estrellita en el pelo incluida. El cambio ha sido... no sé cómo calificarlo. La frase "aunque la mona se vista de seda, mona se queda" siempre le ha venido a Belén como anillo al dedo, o como guante a la mano (como diría un buen amigo mío). En este caso añadiría, incluso, que mona era con nariz de Poli Díaz y lo seguirá siendo con la que le ha quedado a lo Latoya Jackson. Un auténtico reto para cualquier cirujano, sin ninguna duda.El fenómeno "Esteban" debería preocuparnos y mucho porque nos retrata como sociedad. Estamos hablando de una mujer que gana más que el Presidente del Gobierno única y exclusivamente por hablar de las trifulcas que mantiene con un hombre, el torero de Ubrique, y en las que la protagonista es una menor, la hija de ambos. "Dice lo que diría el pescadero, la carnicera o el vecino del quinto", argumentan algunos, los mismos que le han adjudicado el título de "la voz del pueblo". Con un par. Para mi no deja de ser una individua que vive literalmente del cuento, un parásito social erigido en madre coraje al grito de "por mi hija mato". ¿A cuántas madres conoce usted que matarían por sus hijos? Seguro que a unas cuantas, por no decir todas. La diferencia es que ninguna de ellas ha tenido una hija con un señor que se ha forrado matando toros en las plazas de medio mundo, para luego dedicarse a ir de plató en plató lloriqueando lo que debe pedir ante los tribunales de justicia. Pero Belén es Belén, es la Esteban, es lo más en este país, es la reina de las audiencias y también de la telebasura, aunque la envuelvan con un premio Ondas. Visto lo visto, miedo me da pensar qué habría sido de ella si el padre de su hija hubiese sido el carpintero del barrio: "en el portal de Belén vive la nueva Virgen María", rezaría el titular del "Sálvame". Manda narices.
Si, desgraciadamente es un retrato de lo que nuestra sociedad considera interesante, es triste pero es así.
ResponderSuprimirDespués de semejantes referentes, como queremos que el país vaya bien?.
a lo peor tenemos lo que nos merecemos, o no?.
Salud y República!!
Nexus.