
Comienza a haber
signos de recuperación económica en la zona euro y los "expertos", esos que cambiaban mensualmente sus previsiones, se sorprendieron con la virulencia de
la crisis y ahora hacen lo propio con la inesperada aparición de datos optimistas, coinciden en que a España le costará algo más volver a la senda del crecimiento. Desde la oposición vuelven a preguntarse por qué nuestro entorno comienza a ver la luz y nosotros todavía no. Todo el mundo sabe la respuesta: nuestra excesiva dependencia de un modelo económico, el del ladrillo, que ha generado una de las mayores crisis financieras que se recuerda. Bueno, todo el mundo excepto Aznar, esa especie de
milagro anticrisis que considera disparatado apostar por un
nuevo modelo productivo y ofrece una original receta que consiste, nada más y nada menos, que en el desarrollo del sector de la construcción.
A todos aquellos que se preguntán "por qué ellos sí y nosotros aún no", les invito a acudir a las hemerotecas para conocer la respuesta:
* Año 1997: el Gobierno aprueba una serie de "
medidas liberalizadoras" que "permitirán reactivar la economía y el empleo". Entre dichas medidas se encuentra la nueva Ley del Suelo que permitirá, según el ministro de Economía, Rodrigo Rato, acelerar el proceso de creación de suelo urbano y que se reduzcan los precios de las viviendas: todo el suelo no definido por ley o por planes urbanísticos como protegido será suelo urbanizable.
* Año 2002: la demanda se mantenía firme, a pesar de los altos precios, y "
los expertos" creian que el "boom" de la vivienda cedería aunque descartaban la crisis.
* Año 2003:
España construía el doble de casas que Francia o Alemania y a pesar de ello los promotores inmobiliarios, junto al sector financiero, aseguraban que en España no había "burbuja inmobiliaria".
Montoro niega la burbuja inmobiliaria y prevé una "previsible" estabilización de precios",
Álvarez Cascos niega la existencia de la "burbuja inmobiliaria" y
Rato descarta una "burbuja inmobiliaria" y reconoce el problema de la carencia de alquileres.
* Año 2007:
el Gobierno socialista niega, como lo habían hecho los populares en años anteriores, que se desinfle "ninguna burbuja inmobiliaria".
* Año 2008:
la vivienda en España: la oferta oscila entre 1,6 y 2,7 millones de viviendas disponibles, la demanda se sitúa entre 270.000 y 345.000.
Promotores y constructores inmobiliarios, banqueros, dirigentes políticos de uno y otro signo...
todos negaron la existencia de la burbuja inmobiliaria, todos formaron parte del problema, todos deberían asumir su responsabilidad y arrimar el hombro para lograr la solución.