Hace unos días Nick Griffin, líder del British National Party, un partido de extrema derecha en Reino Unido, se mostró a favor de que los homosexuales puedan entrar en su formación política siempre que callen su condición sexual. Nadie pregunta, nadie ha de contarlo. Hasta aquí llega la "tolerancia" de Griffin, para quien "la homosexualidad se muestra demasiado. Es algo antifamiliar, extraño, incluso asqueroso. Ver besarse a dos hombres es asqueroso para la mayoría de la gente. No es que se vea a menudo, pero cuando lo ves, no se trata de homofobia, es que algo tan raro, que además tienes que explicar a tus hijos…". No aclara si ver besarse a dos mujeres también le provoca el mismo sentimiento o si despierta en él todo lo contrario. Griffin añade que si su partido llega al poder, anulará la ley de uniones civiles entre homosexuales porque el matrimonio "debe ser entre un hombre y una mujer, y si es posible con hijos". Lo que en España conocemos como la teoría de las peras y las manzanas. Roy Ashburn, senador republicano del Estado de California, y Rodrigo de Santos, ex concejal del Partido Popular del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, encajarían en el perfil de esos políticos que Nick Griffin "admite" ahora en su formación política. Ambos, casados y con prole de por medio, son conocidos, en sus respectivos países, por haber sido fervientes detractores del matrimonio entre personas del mismo sexo, de día, asiduos de los clubs gays, de noche. Son ese tipo de personas que viven pero no deja vivir, que tienen todos los derechos pero se los niegan a los demás, auténticos líderes de la doble vida, de la doble moral. Ya hay quien afirma que Nick Griffin es otro Ray Ashburn, otro Rodrigo de Santos más, otro hipócrita cobarde, uno de esos homosexuales homófobos que, puestos a negar, niegan ser lo uno y lo otro. Parafraseando a Griffin, "no es que se vea a menudo, pero cuando lo ves, es algo tan raro, que además tienen que acabar explicando a sus hijos…"
Aunque para mi particularmente no es de mi gusto ver a dos personas del mismo sexo besarse, ya sean hombres o mujeres, pero les reconozco los derechos y libertades en todos los aspectos de vida como a cualquier otro colectivo.
ResponderSuprimirY es que se quiera o no existen, y como tal no se le pueden negar sus derechos a vivir con quien quiera si con ello alcanza la necesaria armonía sentimental que cada cual estime conveniente.
Ya es muy malo yo diría una tortura el que te obliguen a negar tu inclinación sexual, o tus creencias y principios, pero peor aun, creo que es que tu mismo te niegues a ti, o reniegues de ti mismo, ya que la infelicidad será permanente.
Pero no me extraña, que en este caso concreto las derechas vallan de la mano con la iglesia vaticana pues defienden las mismas injusticias, esto es, saber que son homosexuales, pero hacer creer hacia fuera que no lo son, o sea se hacen cómplices de lo que ellos creen y condenan como mala conducta y perversidad sexual merecedora de crueles castigos.
Yo creo que esta falsedad conduce a conductas mafiosas, por fuerza mayor, ya que se acepta, lo que en realidad se detesta a cambio del servicio que le hace.
¡¡¡Menuda TROPA!!!
En mi opinión cuando hay doble moral es porque hay mucho miedo a lo que somos, por lo general las personas con reacciones tan vicerales ante la homosexualidad es porque tienen ese tipo de inclinaciones y se mueren de pavor ante el hecho de ser descubiertos, por eso atacan el tema con tanta fiereza, pues esa fiereza realmente la están poniendo en tapar lo que son, sienten vergüenzan, no saben cómo lidiar con sus propias inclinaciones y terminan convirtiéndose en personas reaccionarias, pero les falta paz y valentía para asumirse plenamente.
ResponderSuprimirSaludos