domingo 7 de noviembre de 2010

Solo Dios basta


Espetó Benedicto XVI, desde las alturas y volando cual paloma mensajera, que "en España ha nacido una laicidad, un anticlericalismo, un secularismo fuerte y agresivo". De ser cierto no quiero ni imaginar cómo habría sido la cobertura informativa de la visita papal (ofrecida en directo no solo por canales privados como Intereconomía o Popular TV, sino también por la 2 de la televisión pública española), o cuántos millones más nos habría costado el evento. Un enorme despliegue si tenemos en cuenta que el 56,5% de los españoles que se declaran católicos casi nunca van a misa. ¿Y quién tiene la culpa de esto? Cuando la ciudadanía no acude a votar le echamos la culpa a los políticos, pero si los fieles no acuden a los templos a rezar la Iglesia parece no tener nada que ver en ello. Es más fácil responsabilizar al gobierno de turno, elegido democráticamente por los ciudadanos en las urnas, que asumir, por parte de quien no es elegido por sus fieles sino por sus posibles sucesores, los errores cometidos en nombre de Dios.

Desconectados de la realidad que les rodea y predicando la intolerancia y la discriminación hacia unas personas a las que culpan de todos los males de la sociedad simplemente por incorporarse al mercado laboral, disponer de su cuerpo o vivir su amor con total libertad, la Iglesia, y sus jerarcas en concreto, son incapaces de asumir las consecuencias de sus actos y la incoherencia de su mensaje. No ha sido Dios quien ha roto la inocencia y el alma de miles de niños, obligados a ser cómplices del silencio de la vergüenza durante años, ni ha sido él quien ha cambiado el "amaros los unos a los otros como yo os he amado" por el mensaje de la intolerancia y la exclusión. No es Dios quien está arrinconado, sino esta Iglesia tergiversadora de su palabra. ¿Qué sentido tiene esta organización jerarquizada, con Estado y medios de comunicación propios? Nunca antes les ha sido más fácil propagar su mensaje y tan difícil inocularlo en la mente de las personas. "Solo Dios basta", dijo Santa Teresa de Jesús, pero entonces el negocio de la fe no existiría.

4 comentarios:

  1. Quien le ha hecho decir al papa lo de ayer demuestra su majadería. Gran ejemplo de la fina diplomacia vaticana. A fin de cuentas en Santiago se quejan del poco negocio de la visita.

    ResponderSuprimir
  2. Ante la polémica alimentada por la derecha sobre la ausencia de Zapatero en las "misas" papales, Javier Nart dice, y muy acertadamente, por qué razón tiene que acudir el Presidente del gobierno español a las misas de Benedicto cuando este señor, por temas ideológicos, ha vistitado nuestro país y ha sido recibido por el Jefe del Estado (el Rey), por el Vicepresidente del gobierno y el Ministro de Fomento, o por los presidentes autonómicos de turno. Realmente patético en qué tonterías se entretiene la caverna mediática de este país.

    ResponderSuprimir
  3. Así es, no es nada fácil librarse de la tenaza de la iglesia, pues esta tiene un tejido tan gigantesco tramado mundialmente, que a cualquier intento de soltarse suenan resortes de ayuda por todo el mundo, teóricamente la iglesia es victima del laicismo brutal de Zapatero, que puede desarrollar el temido COMUNISMO justificando así la ayuda.

    La iglesia queramos o no tutela todas nuestras vidas desde que nacemos hasta que morimos, y eso el Vaticano no quiere que cambie.

    El ansia de rapiña des estas gentes les tapa los ojos de lo humanamente justo, lo correcto, y no les deja ver, que lo que hacen es antidemocrático, aunque para exigir derechos se amparen en la democracia que ellos utilizan pero no la aceptan para ellos.

    Es totalmente normal que Zapatero no aborde el problema con la iglesia pues esta en minoría y aunque pudiese formar una mayoría ¿de que serviría sin el apoyo del PP? Si cuando llegasen ellos al poder, lo derrocarían como la ley del aborto o los matrimonios entre dos personas del mismo genero etc.

    Claro que cabe preguntarse porque la iglesia consiente un concordato tan injusto socialmente y tan falto de legalidad, pues es inconstitucional un concordato de esas características.

    Esto pone a la iglesia fuera de lo razonablemente justo y en consecuencia fuera de la ley de Dios quedando solo el NEGOCIO DE LA FE.

    ResponderSuprimir
  4. No solo nos ha costado el viajecito 30 millones - cifra desorbitada -, sino que aparte de permitirse el lujo de insultarnos (somos anticlericales, hemos de ser reevangelizados...), y de un discurso reaccionario, nuestro "excelso Presidente" le ha regalado el retraso de la Ley de Libertad Religiosa. Amén.

    ResponderSuprimir

Bienvenido a "lo pienso, lo escribo":
- Los autores de los comentarios publicados sois los únicos responsables de las opiniones manifestadas en los mismos.
- Procura ceñirte al contenido y al tema del artículo.
- No insultes, descalifiques ni hagas apología de delitos o actos que vulneren las libertades y derechos fundamentales de las personas.
- Si no respetas las normas anteriores el comentario podrá ser eliminado.
- Se recomienda habilitar el perfil antes de publicar el comentario, entre otras cosas porque facilita la opción de "suscripción a los comentarios del post".
Gracias por participar.