domingo, diciembre 19, 2010
Con la Iglesia hemos topado
La ley hipotecaria española concede a la Iglesia Católica la potestad de inscribir a su nombre en el Registro de la Propiedad bienes que no estaban inscritos a nombre de nadie.
Visto en las malas lenguas.
sábado, diciembre 18, 2010
Estados de alarma
Me aburren soberanamente todos estos políticos, tertulianos y blogueros que se pasan el día con la lengua conectada a la bilis más que al cerebro. "Que militaricen TeleMadrid", "y ya puestos ¿por qué no nos fusilan?" o "qué casualidad, esto es una tapadera", son solo tres ejemplos de lo dicho o escrito por diferentes sectores de la derecha española tras el estado de alarma decretado por el Gobierno y convalidado por el Congreso.
¿De verdad alguien, que no sea controlador aéreo o militar, puede decir que es consciente, en su quehacer diario, de que estamos bajo ese estado de alarma? ¿A alguien más le afecta, aparte de a aquellos ciudadanos que pueden coger un avión en lugar de quedarse retenidos contra su voluntad en un aeropuerto porque unos señores reivindican derechos y/o privilegios abandonando su puesto de trabajo en lugar de ejerciendo el derecho de huelga?
En este país hay quien practica a diario el "cuanto peor, mejor". Curiosamente son los mismos que, desde hace casi siete años, se dedican a alarmar a la población con sus apocalípticos discursos y sus insaciables ansias de catastrofismo. Nadie los ha militarizado. Será porque, aunque se nieguen a creerlo, viven en una democracia (no en una de esas dictaduras que algunos vivieron con "extraordinaria placidez") que se rige por una Constitución que contempla el estado de alarma, pero no el que ellos practican sin reparos ni sonrojo, sin decreto ni convalidación alguna, para su propio interés y no para el del ciudadano.
sábado, diciembre 11, 2010
jueves, diciembre 09, 2010
Controladores: ¡a indemnizar!
Hablemos de las indemnizaciones a los afectados por la irresponsabilidad de los controladores, que en lugar de convocar huelgas legales se dedican a presentar bajas médicas masivas y a abandonar sus puestos de trabajo:
- Aerolíneas: pérdidas de entre 60 y 80 millones de euros al día.
- Sector turístico: 250 millones de euros.
- Pasajeros afectados: todavía por cuantificar.
2.000 trabajadores multiplicados por una media de 200.000 euros al año nos dan la nada despreciable cantidad de 400 millones de euros. Teniendo en cuenta que en este país hay más de cuatro millones de parados, de los cuales más de un millón no perciben ya ninguna prestación, y que muchas personas que sí conservan su trabajo han visto reducido su salario para mantener su puesto laboral, o que otras muchas lo mantienen a costa de llevar varios meses sin cobrar su sueldo, digo yo que, puestos a pedir "que nos entiendan", los controladores serán capaces de comprender que el horno no está para bollos y que el que la hace la paga.
martes, diciembre 07, 2010
El partido de los trabajadores
Lo adelantaba María Dolores de Cospedal: el PP es el partido de los trabajadores.
Lo certificó Mariano Rajoy al no condenar expresamente la actitud de quienes mantuvieron secuestrados a cientos de miles de pasajeros en los aeropuertos abandonando su puesto de trabajo, amparándose en bajas médicas masivas que camuflaban una huelga salvaje y encubierta.
Lo demostró el verano pasado Esteban González Pons, defendiendo a los controladores aéreos para atacar al gobierno. Lo ha vuelto a demostrar estos días responsabilizando al ejecutivo de la actitud de quienes provocaron el cierre de nuestro espacio aéreo el pasado 3 de diciembre.
El PP, el partido de una clase de trabajadores: los de los grandes sueldos.
domingo, diciembre 05, 2010
Defender lo indefendible
En este país existe un colectivo formado por algo más de dos mil trabajadores que cobra al año, solo de sueldo base, casi veinte veces más de lo que cobra la media del proletariado español. Según su convenio trabajan unas 1.200 horas anuales y pueden jubilarse a los cincuenta y tantos asegurándose el 100% de su salario. Estamos hablando de un colectivo que reivindica, entre otras cosas, que las bajas o el tiempo dedicado a cuestiones no relacionadas con su labor sean computadas como horas de trabajo, de un colectivo que no sufría estrés ni ansiedad realizando voluntariamente hasta 600 horas adicionales al año porque con ello multiplicaban hasta por cuatro sus ingresos. Estos señores, que se consideran esclavizados por trabajar ocho horas diarias y ver aumentadas a 1.700 horas anuales su jornada laboral, plantaron cara al ejecutivo para mantener sus “privilegios”, pero no lo hicieron ejerciendo el derecho de huelga, porque eso implicaría unos euros menos a final de mes y el costo de oportunidad a esta gente no le suena de nada. Reivindican poniéndose enfermos a la vez, abandonando irresponsablemente su puesto de trabajo y retirándose a un hotel, que no a sus casas, para apoyarse mutuamente. Se han recuperado en menos de 24 horas de ese malestar físico masivo que les entró repentinamente a todos. Nunca se habrá visto una baja médica tan corta como la de estos individuos que, desde su curiosa manera de defender lo que consideran derechos, incluso podrían haber defraudado a la seguridad social. Los defensores de esta casta de privilegiados, de estos aristócratas del trabajo, utilizan las palabras “coraje y valentía” para calificar la actitud de quienes han echado un pulso a este terrible y dictatorial gobierno que les ha parado los pies en lugar de ceder a sus chantajes a golpe de talonario. Coraje y valentía para cerrar el espacio aéreo español, secuestrar en los aeropuertos a cientos de miles de ciudadanos que han visto desaparecer su dinero por el desagüe de la avaricia de estos señores, generar unas pérdidas de más de 80 millones de euros diarios a las compañías aéreas y de 250 millones al sector turístico, o pisotear la imagen internacional de España por medio mundo. Pero oiga, hay que entender, apoyar y solidarizarse con esta gente porque han tenido los cojones de enfrentarse al gobierno de la Nación, porque son trabajadores y porque lo que ellos consigan creará una especie de precedente (¿para quién?) que la clase obrera podrá gritar a los cuatro vientos como una victoria sobre quien nos trata como a esclavos. Cuántos de los que sí conocieron y sufrieron la esclavitud se indignarían con semejante comparación. Cuántos de esos cuatro millones de parados que existen en este país estarían dispuestos a ocupar una de esas 2.400 plazas a cambio de más del doble de lo que se lleva el Presidente del gobierno a su bolsillo. Lo siento, pero esto de solidarizarse con unos trabajadores, por el simple hecho de serlo, no va conmigo. La defensa de lo indefendible se la dejo a otros.
viernes, diciembre 03, 2010
El turno de ZP
"¿Me quieres decir -inquiría Clinton a su asesor Alan Blinder- que el éxito de mi programa y mi reelección dependen de un hatajo de jodidos (sic) vendedores de bonos?”. La respuesta de Blinder fue tajante: “Sí”.
La historia dice que Clinton no venció a los mercados, pero tomó nota, cambió su política, se alió con ellos y tuvo éxito, mucho éxito. Es el turno de ZP.
"ZP, el hombre que desafía a los mercados", por Jesús Rivasés.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)