sábado, enero 29, 2011

Cuestión de fe


Dijo José María Aznar, en la convención que celebró su partido hace unos días, que "el PP es el único gran partido que cree en España y está comprometido con su futuro". La salida de la crisis podría resumirse, pues, en una palabra: fe. La del Partido Popular en nuestro país y la de los ciudadanos en el partido de Rajoy. El dogma de la derecha implica que sus propuestas se reduzcan a resucitar la conspiración del 11-M, a afirmar que vivimos en un estado policial y que se contratan detectives para espiar a los salvadores de la patria (sin aportar pruebas: que demuestren los acusados que los acusadores mienten), o exigir elecciones anticipadas para saciar la "sed de urnas".

Creer en España es pronosticar durante meses su balcanización, dudar de la veracidad de nuestras cuentas públicas y compararnos con Grecia o Irlanda. Comprometerse con nuestro futuro es asociar desempleo a modelos productivos como el de las energías renovables, porque en este país no servimos para otra cosa que no sea especular con el suelo para construir más viviendas de las que necesitamos. Austeridad, determinación, firmeza, credibilidad, confianza... Palabras para adornar discursos populistas y propuestas inexistentes. Decía Abraham Lincoln que "la demagogia es la capacidad de vestir las ideas menores con palabras mayores". El tiempo dirá si con la fe y la demagogia se puede llegar al gobierno de un país, si la fe y la demagogia son sinónimos de madurez democrática.

miércoles, enero 26, 2011

¿Propuestas? ¿Qué propuestas?


La pregunta es la siguiente: si no saben cuáles son las propuestas de Rajoy y aún así están encantados con algo que desconocen, ¿es posible que tampoco sepan cuáles son las causas de la crisis, que no solo España la está sufriendo, qué medidas están tomando otros gobiernos o cuáles ha llevado a cabo el nuestro?
Visto lo visto, me inclino por la siguiente respuesta: el problema es que no gobierna la persona que a ellos les gustaría. Las propuestas son lo de menos.